¿Cuesta algo ser beneficiario?
No, ser beneficiario de Continuamos es completamente gratis y no te obliga a nada. No tienes que pagar cuotas, ni hacer donativos ni nada.
Recuerda que en la asociación trabajamos para los beneficiarios, ellos son el motivo de nuestra existencia.
¿A qué me compromete ser beneficiario?
Ser beneficiario de continuamos no te compromete a nada, si cumples los requisitos previos y seleccionamos tu candidatura tendrás la oportunidad, si surge una oferta laboral para tu perfil, de participar en el proceso de selección, si no quieres participar puedes rechazarlo.
Evidentemente si después de darte de alta como beneficiario encuentras un trabajo por tu cuenta sólo te pedimos que nos lo indiques para darte de baja como posible candidato.
¿Qué tengo que hacer para tener más oportunidades?
No puedes hacer nada, un comité se encarga de elegir a los mejores candidatos para cada oportunidad laboral que pueda surgir en función de su perfil y experiencia profesional. También se tendrán en cuenta criterios adicionales en caso de igualdad de candidatos, como puede ser la antigüedad como beneficiario. Por eso te pedimos que si consideras interesante esta iniciativa te des de alta cuanto antes.
¿Cuándo me daréis un trabajo?
Pues vamos a serte sinceros, no lo sabemos, lo que sí sabemos es que vamos a hacer todo lo que esté en nuestras manos y nos permita el tiempo y los recursos disponibles para conseguir la mayor cantidad de puestos de trabajo para nuestros beneficiarios, tanto mediante proyectos propios como a través de ofertas de empleo que podamos conseguir gracias a los contactos de los socios o por nuestras propias gestiones.
¿Sois como una ETT o una empresa de selección?
La primera diferencia, y más evidente, es que Continuamos no tiene ánimo de lucro, una empresa sí lo tiene y eso lo cambia todo.
La segunda diferencia es que nosotros buscamos activamente, o los generamos con proyectos, los puestos de trabajo para los beneficiarios.
La tercera diferencia, fundamental, es que nosotros no contratamos directamente, es la empresa final la que contrata al beneficiario, ya sea mediante un contrato laboral clásico como mediante la prestación de servicios profesionales (de forma individual o en equipos) en forma de régimen de autónomos.
Como es lógico, para proponer un candidato hay que hacer una selección, ese es el único parecido que tenemos.
¿Cómo valoráis a los candidatos?
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¿Me puedo dar de baja?
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